La petrolera BP rechaza la independencia de Escocia

El americano Bob Dudley no votará en septiembre en el referéndum sobre la independencia de Escocia. Sin embargo, sus comentarios son extremadamente importantes a la hora de depositar la papeleta y el hecho de que ayer dijera, sin tapujos, que aboga por la unidad supone un duro golpe para Alex Salmond. El ejecutivo es el responsable de BP, una de las petroleras más importantes del mundo con sede en Londres y grandes negocios en Edimburgo. El líder nacionalista siempre ha sustentado su propuesta económica, principalmente, en la explotación de los recursos energéticos que posee esta región en el Mar del Norte, por lo que no contar con el apoyo de uno de los peces gordos del sector no ayuda a sus planes secesionistas. 

Dudley advirtió ayer de que existe "gran incertidumbre" para la compañía ante la posibilidad de que Escocia corte el cordón umbilical con el Gobierno británico. Además, se mostró preocupado con el asunto de la moneda, ya que cada vez está más complicado que, en caso de independencia, se siga conservando la libra. En una entrevista con la BBC, el directivo señaló que seguirá adelante con la inversión de diez mil millones de libras en el Mar del Norte hasta 2016, la mayor de su historia en la región. Pero a la hora de posicionarse en el debate no titubeó: "Tenemos un montón de gente en Escocia.

Tenemos una gran cantidad de inversiones en Escocia. Reino Unido es un gran país y debería permanecer unido". El que fuera ministro del Tesoro con el Gobierno laborista, Alistair Darling, responsable ahora de la campaña "Mejor Juntos", señaló que los comentarios de Dudley suponen la "mayor intervención" del mundo de los negocios que se ha hecho hasta ahora en el debate escocés. "Espero que más empresarios hablen. Éste es un asunto demasiado importante para dejarlo sólo en manos de los políticos", recalcó. Para Salmond, el directivo tiene derecho a tener "su opinión", aunque agregó que muchos otros ejecutivos estaban firmemente a favor de la independencia. En los 70, el descubrimiento del petróleo del Mar del Norte impulsó el renacimiento del Partido Nacional Escocés de Salmond. Bajo el lema "Es petróleo escocés", cuando varias empresas empezaron a perforar, la formación intentó tener el control de los beneficios del crudo, en una época en la que el resto de la economía de Escocia vivía una recesión.